El cruce entre el performance y las estatuas humanas representa una de las vertientes más fascinantes del arte urbano y el teatro físico. Aunque popularmente se asocian con artistas del espacio público, desde la perspectiva de las artes escénicas constituye una disciplina rigurosa que exige un absoluto control mental y corporal, conectando la quietud de la escultura con la acción viva del performance.
Acá están agrupadas las prácticas de estatuismo y performance :